Última Hora: La Ciencia confirma la existencia del “Mas Allá”

El gran enigma que alguna vez ha ocupado un lugar es nuestra mente es ¿qué hay después de la muerte? En todas las religiones del mundo se expresa de forma diferente (con formas de viaje, encuentro con un dios, vivir eternamente en el paraíso o incluso como una reencarnación), sin embargo, ninguna ha llegado a demostrarlo de manera empírica. Hoy en día gracias a la ciencia y a una eminente psiquiatra especializada en el tema podemos arrojar un poco de luz sobre el asunto.

La doctora Kübler-Ross, psiquiatra y escritora suizo-estadounidense, fue una de las mayores expertas mundiales en la muerte, personas moribundas y los cuidados paliativos. Cosechó múltiples testimonios de diferentes personas que sufrieron una experiencia de muerte clínica y que luego regresaron a la vida. Para analizar sus testimonios tuvo en cuenta factores como edad, raza, y religión, nunca quedándose en ninguna región geográfica concreta. A continuación os dejamos un listado con los casos que estudió la doctora y los testimonios de sus pacientes:

1. Caso Schwartz

Durante un periodo de 45 minutos, el cuerpo de una de sus pacientes apellidada Scwartz, entró en lo que se conoce como muerte clínica caracterizada por la ausencia de señal cardíaca o respiratoria. En ese momento la mujer experimentó como se “deslizó de su cuerpo físico” y comenzó a verlo todo en tercera persona. Su cuerpo parecía estirado y horrible, mientras que iba viendo como los médicos le iban practicando la reanimación cardíaca. Ella trató de transmitir tranquilidad a los médicos, pues se encontraba perfectamente, pero ninguno de los presentes parecía tener constancia de su presencia. Pudo contemplar el orden de llegada, pudiendo no solo oírlos sino que también ver sus pensamientos. Al finalizar ese tiempo volvió a tener constancia de cuerpo y pudo volver a la vida. Una vez sucedió todo ello se puso en contacto con la doctora Kübler-Ross y le contó su experiencia personal. Tan solo un año y medio después de aquello murió, esta vez sin retorno alguno.

2. Niña de 12 años

Otro caso fue el que experimentó una niña de solo 12 años cuando al sufrir una lesión quedó en la misma situación de muerte clínica. Durante este periodo, un chico mayor que ella la abrazó y la tranquilizó cariñosamente diciéndole que todo iba a salir bien. Al despertar del trance, le contó a sus padres lo que había experimentado y preguntó quién era el muchacho, ya que ella era hija única. Sus padres le confesaron por primera vez que tuvo un hermano mayor que falleció unos meses antes de nacer ella.

3. Hombre atropellado

El siguiente relato fue el de un hombre que sufrió una terrible experiencia al perder en un accidente a su mujer, sus suegros y a sus 8 hijos cuando se estrellaron contra un camión cargado de combustible que los carbonizó. A partir de esta experiencia comenzó un periodo de depresión en el que solo buscaba aislarse del mundo, dejando el trabajo y todas sus posesiones. Debido a esto comenzó a abusar de sustancias ilegales y del alcohol para poder olvidarse de todo. Finalmente comenzó a deambular como un mendigo, durmiendo en medio de las calles y propiciando que llegase a tener un grave accidente que lo acercó a la muerte. Un vehículo que no lo vio tumbado lo atropelló por accidente. En el momento en el que su cuerpo entró en una muerte clínica, el hombre notó cómo podía flotar y escaparse hasta que se le apareció su familia en perfecto estado, mirándole con felicidad por haberse encontrado de nuevo. Fue en ese momento en el que decidió que no era el momento de marcharse, por lo que retornó hacia donde estaba su cuerpo malherido. Vio cómo los miembros de la ambulancia lo introducían en el vehículo mientras que trataban de reanimarlo. A partir de entonces se prometió no volver a plantearse dejar el mundo sin relatar su propia experiencia.

Un elemento que se mantuvo en común en todos los casos relatados por la científica fueron los testimonios de varias personas que tenían algún tipo de problema que se corrigió en el más allá, como una chica con esclerósis que dijo poder bailar gracias a no tener ese problema una vez entró en muerte clínica. Varias personas que estaban recibiendo quimioterapia y que habían perdido su pelo declararon volver a disfrutar de un cabello largo en esos momentos, incluso con rizos. La ciencia se enfrenta a posibles dilemas sobre la autenticidad de estas declaraciones.

Al morir, el cerebro genera en muchos casos una última señal, como si se tratara de un último suspiro, en el que libera los mayores miedos ocultos de la persona, los tragos más amargos y las situaciones más conflictivas de modo que el tránsito hacia la muerte sea más sencillo. Esto se produce de forma rápida, ya que nuestro cuerpo no tiene que interactuar con nada del exterior, pero para nosotros sucede de una forma muy lenta. Esto sería como un sueño de despedida que, a veces, queda grabado en nuestra mente una vez nos traen de nuevo a la vida.

Por supuesto la única forma de saber con certeza lo que sucede, si hay otro más allá o todo se resume en sensaciones químicas, es algo que solo podremos comprender en el último momento de nuestra existencia. Justo en el instante en el que ya nunca más nos va a importar. O puede que realmente acabe por ser un mero tránsito a una vida posterior en este plano o en otro completamente diferente. Cada uno es libre de interpretar lo que considere oportuno de acuerdo con sus creencias personales. Aunque desde luego esperamos que suceda lo más tarde posible.

 

Fuente:www.paraloscuriosos.com

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