“Nuestro cerebro permaneció diminuto después de descubrir la carne”

La ciencia acaba de dar a los vegetarianos un argumento más a su favor. Las bondades de las dietas de las proteínas han caído en dos días.

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Estudios niegan que la carne fuese relevante para la evolución de la especie humana.

 

Dos estudios señalan que el ser humano comenzó a consumir carne 800.000 años antes de su evolución y que esta solo se produjo con el consumo de carbohidratos.

Desde los años 70, se ha consolidado como una verdad universal que el cerebro dio un paso de gigante en su evolución a partir del día en que el ser humano comenzara a comer carne y grasas, sobre todo de animales más grandes que él.

Sin embargo, unos huesos encontrados en Etiopía sugieren que los humanos comenzamos a comer carne de animales mayores mucho antes de lo que se pensaba, sin que por ello hubiéramos evolucionado.

Es decir, nos pasamos comiendo carne durante 800.000 años y continuamos teniendo un cerebro diminuto durante todo ese tiempo, hasta que llegamos a ser Homo habilis.

Es más, a este hallazgo se une otro, en el que ha participado la Universidad Autónoma de Barcelona, que asegura que el hombre no evolucionó hasta que comenzó a consumir alimentos derivados de la dieta agrícola, introducida milenios después de que el hombre comenzara a comer carne.

Hasta ahora se cree que la evolución es gracias a la carne de otros animales y a las grasas.

En resumen, se dan dos fenómenos: el hombre no comió carne desde siempre, y evolucionó después de introducir almidón y carbohidratos en una escala mayor en su dieta. Lo que se extrae de ambos estudios es que la carne en nuestra dieta ha sido un elemento casi irrelevante para la evolución.

Es como si todo lo que nos habían contado sobre las bondades de la dieta de las proteínas, en la que supuestamente se basaba la evolución, se hubiera tambaleado en apenas dos días.

El primer estudio ha descubierto que los huesos de antílopes de tamaño mediano encontrados en Dikika (Etiopía), de 3,4 millones de años de antigüedad, presentan marcas de cuchillos y hachas que fueron usados para quitar la carne.

Esto se produjo 800.000 años antes de la aparición de homínidos con un cerebro más evolucionado. Y se produjo 600.000 años antes de la teórica aparición de las herramientas, de las que solo se habían encontrado indicios de hace 2,6 millones de años.

La revista Nature ya publicó en 2010 que los humanos comenzamos a comer carne alrededor de 800.000 años antes de lo que se pensaba. El estudio fue refutado diciendo que las marcas en esos huesos se debían a la erosión natural y a pisadas.

Sin embargo, los nuevos investigadores hicieron pruebas con alrededor de 4.000 huesos encontrados en el mismo lugar y pudieron establecer diferencias entre las marcas provocadas por la erosión natural y las provocadas por herramientas.

El ser humano habría comenzado a cazar mucho antes de que se expandiera su cerebro

El segundo estudio establece un paralelismo entre el consumo de carbohidratos y almidón con la necesidad que tenía el cerebro de expandirse.

Solo a través de estos componentes alimenticios fue posible que el ser humano tuviera la energía para ampliar el funcionamiento de su cerebro y mantener los tejidos de un órgano que estaba en constante actividad.

Para los defensores del vegetarianismo y el veganismo son buenas noticias: según la ciencia, con la introducción de los carbohidratos, el ser humano nunca volvió a necesitar comer de otros animales para subsistir o para ser más inteligente que el resto de las especies.

Nuestro cerebro permaneció diminuto después de descubrir la carne.

Fuente: http://www.playgroundmag.net/noticias/actualidad/carne-irrelevante-evolucion-especie-humana

 

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