Ingenieros demuestran que los Smartphones te escuchan ¡COMPÁRTELO!

El precio a pagar por la comodidad de los sistema de reconocimiento de voz. “No te ha pasado nunca que hablas de algo e inmediatamente te sale un anuncio relacionado con lo que has hablado?”.

Tu tele y tu móvil  te escucha. Incluso cuando está apagada. Y le manda lo que oye a la CIA y al servicio de Inteligencia británico MI5.

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Ésa es una de las afirmaciones que hace la organización Wikileaks en su última filtración. El grupo de ‘ciberactivistas’ que dirige el australiano Julian Assange, y al que muchos en EEUU acusan de trabajar al servicio de los servicios de espionaje rusos, inició ayer la publicación de 8.761 documentos que, afirma, proceden de la unidad de ‘ciberespionaje’ de la CIA, en la que trabajan 5.000 personas.

Son la primera de siete entregas que la organización ha prometido que va a realizar en la próxima semana, a un ritmo de una diaria, para maximizar su impacto mediático. Wikileaks afirma tener cientos de millones de documentos de la CIA, en su mayor parte códigos de programas informáticos que emplea esa organización en sus ataques y misiones de espionaje en todo el mundo, pero ha declarado que solo va a publicar una pequeña parte. El impacto de estas revelaciones puede ser devastador para la CIA.

 

El reconocimiento de voz del que hacen gala muchas aplicaciones móviles puede hacernos la vida más fácil a la hora de navegar por internet, pero también se ha convertido en un quebradero de cabeza para los defensores de la privacidad en la red.

Hacer una búsqueda en internet y que a partir de ese momento empiece a aparecer publicidad relacionada es algo que ya hace tiempo que está totalmente asumido por los internautas. Sin embargo, ¿reaccionaríamos igual si esta publicidad apareciese porque nuestro móvil ha escuchado una conversación privada?

No es ningún secreto que tanto Google como Facebook disponen de sistemas de reconocimiento de voz que son capaces de identificar las conversaciones de sus usuarios. Si bien ambas empresas han asegurado que no utilizan esta función con fines comerciales, expertos en privacidad en internet no descartan que esto pudiera llegar a pasar.

Publicidad personalizada en base a lo que dices

Una aplicación que escuche las conversaciones de los usuarios para luego utilizar estos datos para ofrecer publicidad personalizada es algo totalmente posible, según los expertos en seguridad en la red Ken Munro y David Lodge.

Para demostrarlo, la periodista de la BBC Zoe Kleinman ha retado a ambos a crear una aplicación prototipo que cumpliera esta función.

Dicho y hecho. Después de configurar un servidor de escucha en internet y de dar los correspondientes permisos para poder utilizar el micrófono del móvil, este prototipo de app creada sobre el sistema operativo Android es capaz de identificar en tiempo real la mayoría de las palabras clave de una conversación.

Los dos miembros del grupo Pen Test Partners han demostrado con este experimento que, no tan solo es perfectamente posible reconocer las conversaciones que se producen alrededor del teléfono, sino también que este tipo de funcionalidades consume mucha menos batería de lo que podría pensarse.

Por su parte, Google ha asegurado en múltiples ocasiones que no utiliza el sistema de reconocimiento de voz sus productos para sugerir publicidad a sus usuarios. Desde el gigante de internet se sostiene que estos servicios solamente se utilizan para la activación de “OK,Google”, y que cualquier app que viole esta política es retirada de Google Play.

El precio a pagar por la comodidad de decir ‘OK, Google’

Quizás mucha gente lo desconozca, pero Google almacena muchas de las conversaciones de sus usuarios de Android o Chrome.

Tal como ha apuntado el experto en privacidad Rick Falkvinge, fundador del Partido Pirata, la grabación de voz se activa muchas veces antes de que el usuario diga ”OK, Google”. En su artículo ofrece varios casos en los que demuestra como el gigante de internet es capaz de activar estas grabaciones en “cualquier momento”.

De hecho, cualquiera puede echar un vistazo a los diferentes Historiales que Google almacena sobre uno mismo. Hacerlo es un buen ejercicio para descubrir lo mucho que esta empresa sabe de ti. La página de historiales de Google, activa desde hace un año, es accesible por todos los usuarios y almacena todas las búsquedas en internet, sitios donde has estado, y grabaciones de voz.

 

Algunas de las informaciones que WikiLeaks ha colgado pueden sonar a James Bond… para quien no se haya molestado nunca en leer la letra pequeña de los manuales de instrucciones de los dispositivos electrónicos que tenemos en casa y en el trabajo. Es algo, por otra parte, muy lógico si se tiene en cuenta que los términos de uso, solo en materia de privacidad, son 10.640 palabras en el caso de Google, de 19.972 en el del servicio de contenidos de Apple iTunes, y de 36.275 en el de la empresa de medios de pago PayPal. Como referencia, Macbeth, la obra de teatro más larga de Shakespeare, solo tiene 30.557 palabras.

Toda la información constituye la mayor masa de datos sobre esa agencia de espionaje en la Historia y, según el diario ‘The New York Times’, tiene un volumen similar al de los famosos ‘cables’ del Departamento de Estado, y a los datos sobre el espionaje electrónico a gran escala de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, según sus siglas en inglés) publicados por WikiLeaks en 2010 y en 2013, respectivamente. La CIA, que solo opera fuera de las fronteras de ese país, y, al contrario que la NSA; lleva a cabo una recogida de datos electrónicos muy selectiva, no ha querido confirmar ni desmentir la veracidad de lo publicado por WikiLeaks.

Ése es el caso del programa ‘Ángel que llora’ (‘Weeping Angel’), diseñado por las ‘televisiones inteligentes’ de la empresa surcoreana Samsung. “Después de infectar [el aparato], ‘Weeping Angel’ pone a la televisión en un modo ‘off’ falso”, según la nota de prensa colgada por Wikileaks en su página web. Cuando está en modo ‘off’ falso, la televisión parece apagada, pero no lo está. En vez de eso, “graba las conversaciones en la habitación y las envía a través de Internet a un servidor secreto de la CIA.

Cuando en 2015 Samsung lanzó en EEUU sus ‘televisiones inteligentes’, con el eslogan ‘La tele nunca ha sido tan lista’, el gigante coreano ya advertía en el manual de instrucciones que “el dispositivo puede capturar órdenes orales” que Samsung podría “recolectar” y “transmitir (junto con información acerca del dispositivo, incluyendo la identificación de éste) a terceros”, incluso en el que caso de que esos datos incluyeran “información personal o sensible”. En la última generación de iPhones, ‘Siri’, el famoso asistente online de Apple, escucha siempre lo que se dice a su alrededor y lo envía a la sede de la empresa. Lo mismo que ‘Alexa’, el rival de Siri de Amazon.

Según WikiLeaks, la CIA ha desarrollado programas para ‘pinchar’ prácticamente todo. Sus sistemas entran en sistemas operativos de ordenadores, como Windows (de Micorosoft), Mac OS X (de Apple), y Linux (un sistema creado por desarrolladores de todo el mundo sin ánumo de lucro). Y también en los de las tabletas y móviles: iOS, de Apple, que tiene el 14,5% del mercado mundial, y Android, de Google, cuya cuota asciende al 85%. La organización que dirige Assange declara en su web que la CIA ha creado un grupo de trabajo especial para trabajar con el sistema operativo de Apple, a pesar de su menor presencia a escala mundial, dado que los productos de esa empresa “son muy populares entre las élites diplomáticas, políticas, sociales, y empresariales”.

Una de las revelaciones más curiosas de Wikileaks afecta a los sistemas de mensajería, como WhatsApp (propiedad de Facebook), Signal (de Open Whispers, una organización de EEUU sin ánimo de lucro), y Telegram (del empresario ruso Pavel Durov). Según los informes colgados ayer, la CIA no es capaz de romper la encriptación de los mensajes que se envíen a través de esas plataformas, pero sí de leerlos cuando el usuario los está escribiendo. Lo mismo se aplica a la red china de microblogging Weibo. Este sistema de ‘lectura en directo’ es también aplicado por la NSA para leer correos electrónicos, según las revelaciones de la propia WikiLeaks en 2013.

Otro detalle llamativo es el llamado programa ‘Umbrage’ (‘Resentimiento’). Según WikiLeaks, es un sistema de engaño que emplea la CIA para ocultar sus huellas y generar la impresión de que sus ataques informáticos han sido llevados a cabo por otros países. A tal efecto, el servicio de espionaje estadounidense “mantiene una considerable librería de técnicas de ataques [‘online’] ‘robadas’ de ‘malware’ de otros países, incluyendo la Federación Rusa”. En otras palabras: cuando el ciberespionaje ruso ataca a Estados Unidos, este país copia los programas informáticos de Moscú para tapar sus propias huellas dactilares.

Fuentes: http://www.elmundo.es/ ,http://www.lavanguardia.com/

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