EXPERIMENTO: “¡MONGOLO!” le dice una mujer a un empleado con Síndrome de Down. Lo que sucede después es vergonzoso ¡¡COMPARTE!!

“En un supermercado pequeño cerca de donde estudio trabaja un chico con Síndrome de Down guardando la compra en las bolsas” – cuenta la chica. – “El otro día mientras pagaba la compra, fui testigo de un acto de discriminación del que me siento avergonzada” – asegura la joven universitaria.

“El otro día estaba en la caja del supermercado pagando mi compra semanal. Junto al cajero, trabaja un chico con Síndrome de Down muy amable que siempre guarda los alimentos en las bolsas con mucho cuidado. Sin embargo, fui testigo de un acto de discriminación hacia él del que me siento realmente avergonzada”-

– ¡Date prisa por Dios! ¡Tengo prisa! – gritó una mujer que estaba en la cola, mientras el chico guardaba mi compra en las bolsas con cuidado.

– Tranquila señora. Acabo de pagar y el chico está guardando mi compra, sólo son unos minutos – le respondo.

– ¿Tú también eres anormal como el? La gente como vosotros debería quedarse en su casa y dejar de molestarnos a los demás. – dice gritando la mujer.

– Señora, ella no es “no lista”, ella estudia en la Universidad y es muy lista. – le contestó el chico con Síndrome de Down

– Y este chico es el empleado más cuidadoso del supermercado. Es muy amable y hace su trabajo perfectamente.

“El chico termina de guardar mi compra con cuidado y me ayuda a coger las bolsas”

– ¡¿Qué?! ¡¿Ahora resulta que también te va a llevar la compra al coche?! !Qué vergüenza, quiero ver al encargado! – gritó la señora de la cola.

– No señora, ya me voy. – le respondo educadamente.

– Que tengas buen día – me desea el chico.

– ¡¡MONGOLO!! – grita la señora.

“Hasta ahora el cajero no había había intervenido en la escena, pero cuando oyó el insulto se dirigió a la señora y le dijo:”

– Señora, no vamos a permitir que discrimine de esa manera a un empleado excelente. Puede dejar aquí su compra, nosotros nos encargaremos de volver a dejarla en las estanterías. Por favor, váyase de aquí.

“La mujer muy ofendida comenzó a montar un escándalo. Finalmente, el guardia de seguridad del supermercado tuvo que sacarla de la tienda a la fuerza”.

A la semana siguiente volví a hacer mis compras como cada semana, y el chico se sorprendió al verme y me preguntó “¿Vienes otra vez?”, “Por supuesto” le respondí. Él no sólo no había hecho nada malo, sino que actuó con amabilidad en todo momento siendo un ejemplo a seguir.

Por desgracia, aún existen en el mundo personas como esta señora que discriminan a las personas por tener una discapacidad. No es fácil hacer que estas personas abran la mente y vean lo equivocados que están. No hay que discriminar a nadie. No importa la edad, raza, sexo, color o si tenemos algún tipo de discapacidad o enfermedad. Hay que ser amable con todos el mundo y dar el ejemplo de una sana convivencia. Ojalá hubiese más personas en el mundo tan buenos y felices como aquellos que viven con Síndrome de Down. Ellos son un ejemplo de bondad e inocencia.

 

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Fuente: porquenosemeocurrio.net

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