Contacto con murciélagos, ¿causa del Ébola? La colonia de murciélagos que habita un árbol de África, principal sospechosa de los investigadores.

Los murciélagos han sido la causa de brotes de Ébola anteriores.

El brote del Ébola, que tiene lugar en África Occidental, podría haberse originado por el contacto entre humanos y murciélagos infectados por el virus, sugirió un estudio dirigido por investigadores del Instituto Robert Koch en Berlín, Alemania.

El informe identifica murciélagos insectívoros como depósitos del virus.
Las epidemias del Ébola son de origen zoonótico: se transmiten a poblaciones humanas ya sea a través del contacto con fauna silvestre mayor o por contacto directo con murciélagos.

“Monitoreamos poblaciones de mamíferos grandes cerca del poblado índice de Meliandou, en el sureste de Guinea, sin que se encontrara evidencia de un brote simultáneo”, dice Fabian H. Leendertz, del Instituto Robert Koch, quien dirigió el estudio. La segunda vía de infección parece más plausible, ya que el contacto directo con los murciélagos es habitual en la región afectada.

Comúnmente, los murciélagos frugívoros son el repertorio de virus del Ébola más sospechoso, como lo indican brotes anteriores.

De hecho, entrevistas con habitantes de Meliandou han revelado que la exposición a murciélagos frugívoros es común en esta área, a través de la caza y el consumo de carne.

Sin embargo, los murciélagos frugívoros figuran como un foco de infección poco probable, ya que la transmisión de origen alimentario habría afectado a adultos antes o de manera simultánea que a Émile, el niño de dos años quien resultó el caso índice. Esto hace pensar en una fuente de infección no relacionada con la alimentación.

Otra oportunidad para la enfermedad fue una gran colonia de murciélagos insectívoros alojados en un árbol hueco cerca del hogar del caso índice. Lugareños reportaron que los niños a menudo solían jugar alrededor de ese árbol. Quizá esto dio lugar a una exposición masiva a los murciélagos.

El equipo multidisciplinario de investigadores condujo una misión de campo de cuatro semanas en Guinea, en abril de 2014, para examinar la exposición humana a los murciélagos, estudiar la fauna silvestre local y capturar y tomar muestras del mamífero volador en Meliandou y bosques vecinos. La aldea índice no se encuentra en el bosque, sino en una zona altamente modificada por humanos, la cual representa la “modernidad” en materia de asentamientos humanos en África.

El virus que se extendió desde Meliandou a otras áreas de Guinea y Sierra Leona, Liberia, Nigeria y Senegal, representa el mayor brote de Ébola jamás registrado.

 

 

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